Hoy nos ha dejado una de las personalidades más carismáticas y queridas del mundo WordPress en español, José Luis Losada.
Se me hacen pequeñas y efímeras las redes sociales para desahogar el dolor que siento. Así que, como ya he hecho otras veces con pérdidas duras, vuelco aquí lo que siento en forma de cariñoso homenaje. Una WordCamp no termina hasta que no escribes sobre ella. Un WordCamper es eterno cuando escribimos sobre él.
Era un gallego, canario, venezolano o vete a saber, que se sentía como en su casa en cualquiera de las 1000 WordCamps que ayudó a organizar como voluntario, tanto en España como en Europa.
Fue una de las personas que más aportó en los foros de soporte oficiales en español (ejemplo mundial por su rapidez y eficiencia) y tuve la suerte de trabajar mano a mano con él en la organización de las dos WordCamp Spain que se celebraron durante la pandemia y en las tres WordCamp Irun.

Debatimos mucho y siempre fue un testarudo muy correcto, el cabronazo. No podías con él de ninguna forma.
En WCIrun 2019 tuvimos un problema muy gordo del que casi nadie se enteró. Esa noche le conté en la afterparty mis penas. Mientras, al cabrón, sereno y con esa media sonrisa, no se le movía ni un pelo del bigote mientras me escuchaba. Como un padre me demostró que no tenía ninguna importancia, que casi nada la tiene en verdad. Hay cosas mucho más valiosas en la vida que solo se aprende a apreciar con la edad.
En Galicia se hizo más kilómetros que nadie asistiendo y apoyando a las meetups locales. Siempre tendió la mano a cada nueva incorporación a la familia WordPress para que se sintiera cómoda. No hay un WordCamper que no tenga una o dos anécdotas donde él sea el protagonista. Y es natural porque para muchos era la primera cara que veían tras le recepción de su estreno en una WC.

Pero no todo fue WordPress. Jose Luis trascendía a la comunidad. También fue un buen amigo con el que compartí paseos, confidencias, cabreos y risas. Esas conversaciones cuando las WordCamp se apagaban y nos sentábamos cansados a charlar sobre cualquier chorrada en una silla de una esquina de la zona de sponsors.
Lo voy a echar mucho de menos. Lo vamos a hacer todos.
Esta fue su última participación como ponente en una WordCamp, en Torrelodones, precisamente dando ejemplo de lo que siempre representó: el voluntariado. Y con José Ramón, un buen amigo con el que siempre se peleó para ver quien era mayor. No desvelaré aquí el misterio.
Todos le queríamos mucho. No hay más que ver las muestras de cariño y agradecimiento que hemos podido leer hoy en Twitter para entender la magnitud del impacto de un tipo que jamás se dio ninguna importancia. Nos lo regaló todo sin pedir nada a cambio.
Para acabar me quedo con dos detalles de su Twitter. Su post fijado, que demuestra a partes iguales su humildad y el cariño que le profesamos:
Y su bío de Twitter. Seca y espartana, como él era a veces. Y con una geolocalización que ahora es más cierta que nunca: «????Over the Rainbow». No sé si lo pensaste pero la clavaste, my friend.

Aprovecho para enviar un abrazo muy fuerte a toda la comunidad gallega que sé que es quien más siente esta pérdida por su cercanía. Juan, Wajari, Fernando y tantos otros a los que él consideraba de su familia.
Y por supuesto a su familia natural, que deben estar destrozados. Espero que os llegue el amor que sentíamos por vuestro/nuestro Jose Luis.
Te debemos muchísimo, amigo. No vamos a olvidarte jamás. Te queremos.
Eres una puta leyenda. Eres eterno.